Nuestro cliente fue intervenido quirúrgicamente del hombro derecho en el Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles y posteriormente comenzó a presentar signos compatibles con una infección postquirúrgica, una complicación que requiere un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado.
Sin embargo, pese a la sintomatología que presentaba, la infección no fue correctamente valorada ni tratada en sus fases iniciales, produciéndose una infravaloración del cuadro clínico y un manejo inadecuado de la evolución postoperatoria.
Consecuencias de la mala praxis
La falta de actuación médica adecuada provocó un retraso en el diagnóstico de la infección, lo que permitió que avanzara de forma progresiva e incontrolada.
Como consecuencia de ello, el paciente tuvo que someterse a múltiples consultas médicas e ingresos hospitalarios, además de requerir una nueva intervención quirúrgica destinada al lavado de la zona afectada y lavado y exéresis de la fistula más toma de muestras para analizar la causa de la infección. Asimismo, estuvo ingresado diez días para el suministro de tratamiento antibiótico intravenoso, pautándose tras el alta hospitalario tratamiento por vía oral dada la grave infección que padecía.
El proceso también implicó la necesidad de rehabilitación prolongada, así como la persistencia de dolor significativo y secuelas funcionales en el hombro afectado.
Estas secuelas derivaron en una importante limitación en su capacidad laboral.
Procedimiento administrativo y reclamación patrimonial
Ante la evolución desfavorable y las consecuencias sufridas, Clara Lozano Gallego representación legal del paciente formuló una reclamación de responsabilidad patrimonial frente al servicio de salud, al considerar que la actuación sanitaria no se ajustó a la lex artis médica.
El procedimiento analizó especialmente:
- La infravaloración inicial de los signos de infección tras la cirugía.
- El retraso en el diagnóstico de la complicación postquirúrgica.
- El manejo inadecuado de la infección, que permitió su progresión.
- La necesidad de una segunda intervención quirúrgica que podría haberse evitado con una actuación diligente.
Durante la tramitación se revisó la historia clínica completa del paciente, así como los informes médicos pertinentes, con el objetivo de determinar si la atención sanitaria prestada fue conforme a los estándares exigibles.
Resolución del caso
Tras el análisis de los hechos y la instrucción del procedimiento administrativo, se dictó resolución por parte del Servicio Madrileño de Salud, que estimó parcialmente la reclamación, reconociendo que la actuación sanitaria no fue plenamente conforme a la lex artis.
En consecuencia, se reconoció al paciente el derecho a ser indemnizado por los daños sufridos,
fijándose una indemnización de 45.573,61 €.
Conclusión
No detectar a tiempo la infección provocó su avance descontrolado, requiriendo nuevas intervenciones y ocasionando graves limitaciones al paciente.
Una actuación médica más rápida habría evitado gran parte del daño, motivo por el que se reconoció su derecho a ser indemnizado.
Desde Bley Abogados, defendemos a nuestros clientes cuando una mala praxis médica les causa un perjuicio, trabajando para que se reconozcan sus derechos y obtengan la mayor indemnización que les corresponde.

