Caso de éxito
Este caso de negligencia médica por oblito quirúrgico refleja las graves consecuencias que puede tener el incumplimiento de los protocolos básicos de seguridad durante una intervención. Gracias a un exhaustivo análisis médico y jurídico, se logró acreditar la mala praxis y alcanzar un acuerdo extrajudicial que evitó el proceso judicial.
La paciente fue sometida a una intervención abdominal urgente para tratar una patología digestiva. Tras la operación, el parte quirúrgico reflejaba que el recuento del material utilizado era correcto. Sin embargo, meses después comenzaron a aparecer síntomas alarmantes: dolor abdominal persistente, vómitos y un progresivo deterioro del estado general.
Las pruebas de imagen revelaron la causa: se había producido un oblito quirúrgico, es decir, el olvido de una gasa dentro del abdomen. Este cuerpo extraño había generado un gasoma adherido al intestino, provocando una perforación intestinal y una grave peritonitis. Como consecuencia, fue necesaria una nueva cirugía urgente, seguida de ingreso en UCI y varias reintervenciones posteriores.
Durante todo el proceso, la paciente sufrió un deterioro físico progresivo, con complicaciones médicas severas que desembocaron en un shock séptico, secuelas permanentes y, finalmente, el fallecimiento. El análisis del caso permitió demostrar que no se habían respetado los protocolos de seguridad quirúrgica recomendados por la Organización Mundial de la Salud, y que el error inicial fue el desencadenante directo de toda la cadena de complicaciones posteriores.
Con el respaldo de un dictamen pericial especializado en cirugía y el estudio detallado de la historia clínica, se acreditó la relación causal entre el error quirúrgico y los daños sufridos. Esto permitió presentar una reclamación sólida frente a la aseguradora del centro sanitario responsable.
Finalmente, se alcanzó un acuerdo extrajudicial, evitando acudir a juicio y logrando una compensación económica acorde a la gravedad del daño causado y al sufrimiento padecido por la paciente y su familia.
Este caso pone de manifiesto la importancia de contar con profesionales especializados en negligencias médicas, capaces de analizar cada detalle clínico y defender los derechos de las víctimas ante situaciones de mala praxis sanitaria.

